Navidad en Charcuterías Pascual , Productos Ibéricos Julian Martin.

Navidad en Charcuterías Pascual , Productos Ibéricos

Julian Martin.

En nuestro establecimiento podrás encontrar Productos Ibéricos Julian Martin.

El Grupo Julián Martín dispone de ganadería y granjas propias, así como planta de sacrificio y varias instalaciones de producción especializadas situadas en Guijuelo (Salamanca) y la región de Alentejo (Portugal). De esta manera se mantiene el control del ciclo completo de producción, garantizando la calidad y homogeneidad de los elaborados.

Actualmente el Grupo cuenta con una plantilla de más de 200 empleados y comercializa sus productos a través de clientes de reconocido prestigio a nivel nacional (desde hace más de 40 años principal proveedor de ibéricos de El Corte Inglés) y en 28 países en los cinco continentes.

Ciclo de Producción Controlado


 Sede Central

Capacidad de producción: 300.000 jamones y paletas, 2.000 Tn. de embutidos y embuchados. Tres plantas de procesado: Jamones/paletas, embutidos, loncheados. Certificaciones: BRC/IFS. Homologación para exportar a 35 países.

 Granja “Vega de Amatos

700 madres reproductoras 100% Ibéricas. Cebadero con capacidad para 10.000 cerdos/anuales.

 Finca “Valle Ferreiros

En nuestra finca Valle Ferreiros (500 ha.) unos 5.000 primales se crían en libertad con una alimentación natural durante al menos un año antes de su entrada en montanera.

 Matadero

Capacidad de sacrificio de 550 cerdos/día. Superficie 5000 m2. Certificaciones: Norma del Ibérico, ISO22000:2005.

 Industria Cárnica y Secaderos

Empresa líder en Portugal en la fabricación de productos de Cerdo Ibérico de Raza Alentejana con D.O.P.

Dos fábricas en Barrancos especializados por producto, con una amplia gama de productos transformados (Jamón, Paleta, Lomo, Lomito, Cabecero, Chorizo), así como otros productos tradicionales.

El entorno e instalaciones

“Tras viajar hasta los mataderos cuando los cerdos están en su peso idóneo, los mejores jamones saldrán al mercado tras incluso más de cuatro años de lenta curación”

Perfectamente identificadas, las patas traseras del animal, se apilan entre capas de sal marina durante más o menos un día por cada kilo de peso. En estas cámaras, a una temperatura máxima de 5ºC y una humedad relativa que puede llegar al 95%, los jamones van perdiendo agua, compactando su carne y favoreciendo su conservación.

Desde la temperatura y humedad a la que se curan los jamones hasta el cumplimiento de las normativas sanitarias o los controles de la genética y alimentación de los cerdos, la tecnología se ha convertido en una herramienta crucial, si bien el factor humano y el buen hacer tradicional no tiene sustitución posible.

Tremendo espectáculo adentrarse en la penumbra de los secaderos naturales, permeables al aire puro de las sierras. Mientras que en los secaderos industriales la tecnología lo pone fácil a la hora de controlar estos factores, en los secaderos naturales todo dependerá del buen hacer de los maestros jamoneros, que habrán de ingeniárselas con métodos como abrir o cerrar las ventanas, para controlar la climatología externa.

Envejecimiento en bodega: Al llegar el otoño, los jamones pasarán de los secaderos a las bodegas donde, ya a temperaturas más frescas y estables, culmina el proceso de envejecimiento.

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